PREVENCIÓN E INTERVENCIÓN, DOS FUNCIONES BÁSICAS DEL PSICÓLOGO ESCOLAR

 

Definamos Intervencion y Prevención 

La Intervencion  se trata de la aplicación de principios y técnicas psicológicas del psicólogo u orientador educativo con la intención de asistir a todos los agentes del centro educativo (personal) y ayudarlas a comprender sus problemas, reducirlos o superarlos y/o a mejorar las capacidades individuales o las relaciones con el entorno. 

Por otra parte, La Prevención  abarca principalmente todas las medidas tomadas o planificadas para prevenir o reducir los riegos.

¿Cómo funciona la Prevencion en los centros educativos desde de la Unidad de Orientación y Psicología?

Taller sobre Salud Mental 

 

El/la psicólogo/a interviene proponiendo la introducción de modificaciones del entorno educativo y social que eviten la aparición o atenúen las alteraciones en el desarrollo madurativo, educativo y social.


La prevención se orienta a proponer las condiciones para un mejor desarrollo de las capacidades educativas y también a prevenir las consecuencias que pueden generar la diferencia entre las necesidades educativas de la población y las respuestas que dan los sistemas sociales y educativos; incluye tanto acciones específicas para la prevención de problemas educativos concretos <como son a adaptación inicial a la escuela, la detección precoz de alumnos con necesidades educativas especiales, etc) como los aspectos de intervención desde las primeras etapas mediante técnicas de estimulación y, ya en las etapas escolares, los procesos dirigidos a permitir a los alumnos afrontar con progresiva autonomía y competencias eficaces las exigencias de la actividad educativa.

Desde el enfoque preventivo se contemplan intervenciones tanto en asesoramiento a agentes educativos (educadores, padres etc.) como en el desarrollo de programas específicos: educación para la salud, educación afectivo-sexual, prevención de las drogodependencias y de los proyectos ligados en general a la transversalidad (educación de valores, educación no sexista).



Otros programas y campañas que se realizan en los centros como medidas preventivas son: 

  •   Campaña contra el Abuso Infantil.
  •   Programa de Prevención de Embarazos en la Adolescencia.
  •   Disciplina Positiva en las Aulas.
  •   Campañas de Prevención del VIH Sida.
  •   Prevención de Uniones Tempranas 
  •   Yo te hago el coro contra El Bullying.
  •   Normas de convivencia.
  •   Programa de mediación de conflictos.
  •   Hacer un Trato por el Buen Trato.
  •   Cultura de Paz.
  •   Campañas contra el uso de los vaper electrónicos.
  •   Reuniones de padres.
  •   Convivencia con estudiantes y familias.
  •   Clubes escolares

La Intervención Psicopedagógica en los centros educativos

La orientación educativa cuenta con una serie de modelos de intervención psicopedagógica que suponen diferenciados modos de organización, los cuales ofrecen distintas posibilidades de acción (Bausela, 2004). Estos modelos sirven como marcos de referencia a la hora de diseñar la actuación de los profesionales de la orientación en el contexto educativo (Castellano, 1995), adoptando distintas estrategias para conseguir unos resultados propuestos. Los modelos de orientación según Bisquerra (1998) sugieren procesos y procedimientos concretos de actuación, es decir, se pueden considerar como guías para la acción. 

Según Bisquerra y Álvarez (1998) existen tres modelos clásicos de intervención en la orientación educativa (clínico, de consulta y de programas) y diferentes modelos mixtos (psicopedagógico, socio-comunitario, comprensivo, entre otros). En el sistema educativo dominicano se asume el modelo de intervención psicopedagógico en los centros educativos, pues el mismo tiene un carácter eminentemente preventivo. Además, se auxilia del resto de los modelos de intervención para favorecer apoyo a todos los agentes educativos.

 Las características de los modelos de intervención son las siguientes:

o   Modelo clínico:

Consiste en una intervención directa e individualizada de carácter eminentemente terapéutico. Se concreta en la entrevista como procedimiento característico para afrontar las necesidades evidenciadas. Este modelo establece una relación directa entre el orientador y el/la estudiante (Bisquerra & Álvarez, 1997). El proceso de orientación se produce en tres fases: solicitud de ayuda, diagnóstico y tratamiento.

Un ejemplo del modelo clínico en el contexto educativo sería la atención brindada a un estudiante referido a la Unidad de Orientación y Psicología porque presenta baja autoestima. El orientador o psicóloga, organiza diferentes encuentros o sesiones de trabajo individual en la Unidad de Orientación y Psicología para ayudarle a mejorar su autoconcepto, autoconfianza, su autovaloración, etc.

Entre sus principales limitaciones está que se centra en situaciones problemáticas puntuales, la implicación de los actores de la comunidad educativa es mínima, las acciones que se llevan a cabo están descontextualizadas en función del proceso de enseñanza-aprendizaje y es difícil valorar los resultados de la acción orientadora.

o   Modelo de consulta:

Está centrado en la acción indirecta sobre grupos o individuos y sus funciones tienen una perspectiva terapéutica, preventiva o de desarrollo (Bausela, 2004). En este, el orientador funge como asesor, sin tener una intervención directa con la población en cuestión. Supone la relación entre dos profesionales generalmente de diferentes campos: un consultor (orientador, psicopedagogo) y un consultante (profesor, tutor, familia) que plantean una serie de actividades con el fin de ayudar/asesorar a una tercera persona (generalmente el estudiante) o una institución (centro educativo) (Sanchiz, 2008).

Un ejemplo en el contexto educativo lo constituye la elaboración de un conjunto de orientaciones para capacitar a los maestros y a las familias sobre el establecimiento de buenos hábitos de estudio. La intención es que favorezcan en los estudiantes la implementación de hábitos de estudio útiles. El orientador no actúa directamente sobre los estudiantes, pero sus orientaciones de manera indirecta llegan a ellos/as. Las limitaciones principales están que el orientador no se implica en las actividades con la población a la que se espera llegar, por tanto, no recibe la retroalimentación inmediata de lo que va pasando, puede desconocer las necesidades de adecuación de estas, no puede atribuir a sus orientaciones los resultados propios de la intervención, entre otras.

o   Modelo de programas:
 

Desde este modelo la orientación se concibe como un programa educativo en el que están implicados no sólo los orientadores sino también los demás profesionales de la educación y otros agentes educativos (Bausela, 2004). Persigue unos objetivos centrados en el desarrollo de competencias mediante una intervención cuidadosamente planificada, ejecutada y evaluada (Sanz Oro, 1996).

Bisquerra (1998) plantea que un programa consiste en la acción continuada, previamente planificada, encaminada a lograr unos objetivos, con la finalidad de satisfacer necesidades, y/o enriquecer, desarrollar o potenciar determinadas competencias. La intervención psicopedagógica desde el modelo de programas parte de los siguientes aspectos: ha de basarse en la identificación de unas necesidades; ha de dirigirse al logro de unos objetivos para cubrir las necesidades detectadas; en la actividad se ha de planificarse previamente; la actividad ha de ser evaluada. Las limitaciones de este modelo están en que requiere de una estricta preparación, debe diseñarse por completo antes de iniciarlo, supone la búsqueda oportuna de todos los recursos, demanda una implicación de todos los actores de la intervención quienes generalmente comparten distintas responsabilidades el centro educativo, demanda la elaboración de instrumentos de evaluación, control y sistematización. Este nivel de estructuración, a veces supera las posibilidades reales de tiempo educativo con el que cuentan los orientadores.

o   Modelos mixtos:

Resultan de la combinación de modelos básicos, pero, además, combinan enfoques de orientación, atributos, dimensiones y contexto. Entre los modelos mixtos, Álvarez y Bisquerra (1996) enfatizan el modelo psicopedagógico.

o   En el modelo psicopedagógico, 

La intervención se caracteriza por ser comprensiva, indirecta (se potencia la intervención por programas) grupal, interna y proactiva (Álvarez y Bisquerra, 1996; Chacón, 2003). Es comprensivo, en tanto que favorece el desarrollo de capacidades como el autoconocimiento, las habilidades sociales y la toma de decisiones, fundamentales para el desarrollo integral de los estudiantes.

Se toma en cuenta el colectivo, como un todo al momento de planificar las acciones, caracterizándoles en función de sus procesos de desarrollo y de su nivel educativo. Parte de un diagnóstico que arroja el marco contextual del centro educativo y de sus estudiantes. Es proactiva, en tanto que asume un carácter eminentemente preventivo, que le permite anticiparse a la aparición de problemas en el contexto educativo. Este modelo se auxilia del resto de los modelos de intervención para favorecer apoyo a todos los agentes educativos, diseñar programas que promuevan el desarrollo de los estudiantes y favorecer una intervención social, cuando se amerite.

Utilizar el modelo psicopedagógico de intervención implica partir de las necesidades del centro educativo y las líneas de intervención de la Orientación y la Psicología Escolar para plantear una serie de programas y propuestas de acción que permitan potenciar las competencias del centro educativo para favorecer en el estudiantado un desarrollo integral y la construcción significativa de aprendizajes. De esta manera, orientadores y psicólogos ofrecen apoyo psicopedagógico y psicoafectivo a la comunidad educativa, generan propuestas para atender al estudiantado en condiciones de vulnerabilidad, promueven la participación estudiantil, apoyan y orientan a las familias y aportan al desarrolla de temas transversales del currículo (cultura de paz, educación sexual integral, etc.).

o   Modelo educativo-constructivista

Se trata de un modelo con carácter preventivo y proactivo que persigue asesorar antes de que aparezcan los problemas o dificultades. Para ello, resulta fundamental fijar con claridad unos indicadores que permitan detectar de la manera más rápida posible, las dificultades que se puedan presentar, para asegurarse una intervención precoz y efectiva.

De esta manera, se podría decir que se concibe al orientador como una figura encargada de la optimización de la organización del centro, mientras gestiona y coordina y distribuye espacios y recursos, velando por que existan unas redes de comunicación fluidas entre todos los miembros de la comunidad educativa.

En este modelo se hace patente la importancia de la interdependencia de los elementos que forman el contexto de la intervención ya que, cualquier acción sobre alguno de ellos puede provocar diferentes efectos sobre el resto de los elementos.

Una de los objetivos del orientador enmarcado en este modelo sería ayudar a conseguir que el centro educativo alcance el máximo de su potencial gracias a la organización y administración de recursos, además de la coordinación entre los diferentes agentes.

o   Modelo tecnológico

Este es uno de los modelos de intervención en orientación educativa que más se está implantando en los últimos años ya que implica el uso de sistemas tecnológicos, multimedia y programas de orientación por ordenador y email, como elementos de la acción orientadora.

Algunas de las principales ventajas de este método es que motiva a desarrollar la auto orientación, autodidactismo y la simplificación de las relaciones entre orientado y orientador, por lo que conlleva un cambio o reconfiguración del rol y las tareas desempeñadas por el profesional.

Se trata de un modelo muy participativo, interactivo y motivador y que, además, se adapta fácilmente a personas con dificultades de aprendizaje.

Si bien es cierto que este modelo pone el foco en los avances tecnológicos, no supone la sustitución del orientador, sino que propone dichos elementos tecnológicos como un apoyo o recurso que pueden utilizar para llevar a cabo la intervención.

Débora Estania Sosa Romero

Psicóloga Educativa

Fuentes Bibliográficas: 

ü  Manual El Apoyo Psicopedagógico en los Centros Educativos

ü  Modelos de intervención Psicológica | Viva y Coleando (psicologiaviva.com)

ü ¿Qué es la intervención psicológica y cuáles son sus objetivos? (unir.net)

Funciones del psicólogo educativo - Informes - katheryn999 (clubensayos.com) 

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